¿Y tú de qué eres, de series o de cine?

Cuando uno o una piensa en dedicarse a la actuación, es bueno pararse a reflexionar un poco, y decidir qué clase de actor se quiere ser. Las artes escénicas en general, y la actuación en particular, tiene muchas formas de manifestarse, y la habilidad de poder convertirse en alguien más a través de un personaje puede usarse de distintas maneras: teatro, comerciales, televisión, cine, animaciones… y seguramente, algunas más que me dejo en el tintero, pero que no por eso son menos importantes.

Pero claro, cuando se piensa en ser actor o actriz, uno no se queda con lo pequeño, sino que sueña a lo grande, con ser una gran estrella, conocida y aclamada, y para ello coincidamos en que el mejor medio es el cine. ¿Pero en verdad lo es? Bueno, lo ha sido durante mucho tiempo, y su competencia más cercana, la televisión, se quedaba bastante atrás en este sentido, hasta que en los últimos años esto empezó a cambiar, y ahora están peligrosamente cerca; si me apuras, casi el segundo podría superar al primero. Pero, ¿cómo ha podido pasar esto?

En estos momentos, hay una lucha constante entre el mundo de las series y el del cine, que se extiende en varios sentidos: audiencia, fans, calidad… Por supuesto, el primer factor es importante, recordemos que estamos hablando de un arte , sí, pero que lleva detrás una gran industria que obviamente está ahí para hacer dinero; el segundo va relacionado directamente con el primero, puesto que gracias a las redes sociales, cualquier grupo de seguidores puede hacer que cualquier producto de ficción sea un éxito total, o, por el contrario, hundirlo en la miseria (sería como el antiguo “boca a boca”, pero en plan bestia). Pero el tercer factor, ¡ah, la calidad!, en ese está el quid de la cuestión.

¿Quién puede negar en la actualidad la calidad técnica, administrativa, interpretativa e incluso publicitaria de una serie de televisión? La gran mayoría son, como mínimo, igual de buenas que cualquier producción cinematógrafica, entre otras cosas, porque últimamente los profesionales del cine se han pasado a la televisión, viendo cómo sus productos ya no son considerados de serie B ni mucho menos. Han encontrado otro medio en el que plasmar su talento,  y por ende, la calidad de las series ha aumentado de manera exponencial.

Pero, si esto ha pasado con las producciones televisivas, ¿qué hay con las cinematográficas? ¿Estamos asistiendo a la destrucción de la industria del cine tal y como la conocemos? Bueno, no se puede decir tanto, aún hay mucho que reflexionar  y actuar sobre este asunto. Pero por de pronto, futuros actores y actrices, pensad en qué medio os gustaría hacer carrera, o si, mucho mejor, os es indiferente con tal de disfrutar de vuestro trabajo.